Un hilo de @martinlegues explica, lo fácil y no costoso que es incorporar soda cáustica en el carro lanzaaguas de Carabineros de Chile.

Esto a raíz de un informe viene del Movimiento Salud en Resistencia que , según Cooperativa tomó “dos muestras, que fueron recolectadas el 20 y 22 de noviembre en Ramón Corvalán con la Alameda, las que fueron analizadas por la química molecular Francisca Leiva, que trabaja en la Universidad de Chile.”

Esto, en concordancia con los datos de daños a la piel que se han estado viendo desde inicio de las manifestaciones y que han levantado dudas respecto de qué productos químicos está utilizando Carabineros de Chile para reprimir manifestaciones. Aún no parece haber una respuesta satisfactoria, mientras la policía de Chile a descartado sistemáticamente las acusaciones y el gobierno solo ha dicho que instruirá investigaciones.

Y el informe rápidamente fue cuestionado.

¿Y si no es soda cáustica, de dónde vienen las quemaduras?

Rápidamente el informe fue cuestionado por el colegio médico y por una químico de la PUC.

Lo paradójico es que en el mismo diario La Tercera que publicó el reportaje, para “el vicepresidente de vicepresidente regional de Santiago del Colegio de Químicos Farmacéuticos y Bioquímicos de Chile, Jorge Cienfuegos, existen algunos problemas metodológicos en el estudio que se podría hacer “como crítica constructiva”. Sin embargo, “el análisis está bueno” y “químicamente bien hecho” indicando además que es “súper valorable” que se realicen estudios de este tipo, aunque ahora sería útil que se realizara uno a mayor escala, indica, como por ejemplo por parte Instituto de Salud Pública. Además, agrega, sería útil que se realizaran tomas de muestras del agua de cada manifestación de manera sistemática para así tener un registro de los componentes.

“Hay un par de problemas metodológicos en el estudio (…) el problema de las muestras es que no te dicen cómo las tomaron“, sostiene a La Tercera, indicando que se podría discutir que existieron trazas en los recipientes en donde tomaron las muestras. Sin embargo, indica, aunque éstas hayan existido, el porcentaje detectado es lo suficientemente alto como para que no se le atribuya “solo” a trazas. 

Un detalle que destaca es el pH detectado en la muestra, puesto que un pH 12 “es muy dañino”. “Como ejemplo, el pH 5 es el vinagre, y cuando estamos hablando de pH 8 o 9, estamos hablando de bicarbonato. Pero cuando estamos hablando de pH 12, es un pH peligroso, porque quema directamente la piel”, sostuvo. “La persona que hizo la mezcla no contabilizó el sol”, escribe Daniela Silva en La Tercera.

Más tarde Carabineros entregó su propia versión. Diciendo, como era de esperar, que no hay soda cáustica en el agua del guanaco.

Ahora la cuestión es la siguiente: las quemaduras siguen ahí. ¿Cómo es que ocurren entonces?

Anibal Vivaceta, experto en salud pública y docente de la Universidad de Valparaíso señaló a Interferencia: La primera conclusión es la falta de transparencia. Esto nos lleva a que todo lo que decimos tenga piezas que faltan en el rompecabezas. Esto, porque Carabineros no informa todo lo que utiliza, no informa de sus adquisiciones, las características de la presentación de los cartuchos que dispara con lacrimógena, o cuando los usa de granadas de mano.

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